La bingomania, la fiebre del bingo

¿Quién no ha jugado nunca al Bingo? Ya sea con unos amigos una tarde aburrida, o en cualquier fiesta o evento.

El Bingo es sorprendentemente uno de los pocos juegos de azar que atrae a más mujeres que hombres. Mientras que todos los otros juegos están diseñados para establecer pulsos y la inundación de riesgo del cerebro masculino con su querida dopamina. El bingo es quizás la única actividad de juego donde el aspecto social alrededor del juego es más importante que la dinámica en sí.

Es un juego de riesgo bajo. Una actividad de la comunidad que sirve un propósito social. También es uno de los pocos juegos de azar que es casi exclusivamente de la clase trabajadora. Y, por supuesto, como todo el mundo sabe, es jugado principalmente por las señoras mayores.

¿Quién juega al Bingo?

Normalmente el Bingo puede ser un juego para personas de cierta edad. Pero los últimos estudios demográficos arrojan algunos datos sorprendentes, ampliando la incidencia de este juego en tramos de población más joven.

En estos días, el bingo en línea ha aumentado el ritmo de juego y ofrece más formatos. Hay bingos de hasta 90 bolas, más difíciles, más rápidos y con más variación que nunca.

Bingo en línea

Con el desarrollo de los juegos online el bingo se ha convertido en una de las formas más populares de juego en línea. Dejando a un lado la idea preconcebida de juego para “señoras mayores”. Aun así, al menos en nuestro país, no ha afectado en demasía al mercado tradicional del bingo “físico. Con unos beneficios de 70 millones de euros, sigue siendo uno de los juegos de azar más utilizados en nuestro país.

Parece que el juego en línea del Bingo ha servido para revitalizar el juego para jugadores más jóvenes. Incluso ha aumentado su utilización por la población masculina, aunque no dramáticamente.

¿Diversión o forma de hacer dinero?

Los últimos estudios realizados en nuestro país sobre la incidencia del juego de este juego, han incluido el bingo como diversión, y no sólo como una forma de generar dinero. Un dato curioso es que una de las preguntas típicas del estudio sería si se recomendaría ir a un amigo. Un sorprendente 81 % dicen que no. Esto cambia si tratamos del bingo online y un sorprendente 42% si recomendarían a sus amigos jugar via online. Lo que no se especifica en este estudio es si recomendarían el juego online del bingo con dinero real o ficticio.

Parece que el Bingo se encuentra atrapado en una contradicción, con una clientela habitual envejecida que se decantan por las instalaciones físicas para jugar al bingo. Y el mercado más joven que se decanta por las aplicaciones en línea para este juego de azar

Aquí os recomendamos una página donde jugar al bingo online.

Vosotros que opináis, ¿mejor los típicos bingos de ciudad o las aplicaciones en línea? ¿Sois forofos del Bingo o preferís otros juegos?

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