Una nueva incitación al juego en Buenos Aires

Un nuevo episodio vinculado con los juegos de azar amenaza con convertirse en otro escándalo en la provincia de Buenos Aires a partir de las noticias que anticipan que podría instalarse, por primera vez en una sala de casinos, el adictivo juego Poker Texas Holdem . La sola versión de su eventual llegada provocó una guerra de intereses, con acusaciones cruzadas de supuestos negocios poco transparentes.

La idea de traer ese juego a la Argentina no es nueva. Hace dos años, el grupo Nitro Organizadora de Eventos presentó un proyecto para instalarlo en los casinos bonaerenses, pero, por motivos no develados, la decisión se fue postergando. Sin embargo, poco tiempo atrás otra empresa, Compañía General de Eventos -aparentemente sin ninguna experiencia-, acercó una propuesta similar a las autoridades responsables de los casinos bonaerenses, quienes esta vez habrían encontrado el camino para permitir su instalación en la provincia sin ningún proceso de licitación de por medio.

La llegada al territorio bonaerense del Texas Holdem ha despertado un fuerte interés y ansiedad, ya que, según los entendidos, ese juego de póquer ha tenido un crecimiento espectacular en los últimos años debido a que es muy fácil de jugar y de aprender. Sólo en el mercado asiático hay 10 millones de personas que apuestan a diario en Internet. Si a eso se le suman las casas de juego, las cifras resultan exorbitantes. Incluso, ha trascendido que importantes grupos habrían ofertado 3 millones de dólares a la firma que obtenga la adjudicación para desarrollar el juego en territorio bonaerense -el permiso sería por 10 años- sólo por la autorización.

El juego en cuestión es la variante de póquer más practicada en el mundo. Se juega en la mayoría de los casinos presenciales y en todas las salas de póquer online. Es, además, la modalidad en la que se disputan las World Series of Poker, el torneo de póquer más importante y popular del mundo, que se celebra cada año en la ciudad norteamericana de Las Vegas. Asimismo, a través de la Red es posible encontrar una partida en la que jugar en cualquier hora del día.

El juego ha causado furor en los Estados Unidos y Europa, sumando día tras día adeptos que no dudan en jugarse lo que no tienen en esta adictiva modalidad del tradicional juego de cartas.

El titular de la Lotería Bonaerense, Franco La Porta, es quien debe dar la aprobación final del juego, aunque trascendió que tendría reparos en otorgarla por no poder ignorar que esa variedad de póquer suele ser muy adictiva, lo cual fomentaría aún más la lamentable ludopatía que sufre la sociedad argentina y que se expresa en la multiplicación de los casinos, salas de bingos y tragamonedas, en la mayoría de los casos al amparo del poder político, que ve en el juego una vía ideal para reunir fondos sin sufrir mayores controles.

Como se ha señalado desde esta columna editorial, tanto ha crecido la cantidad de jugadores compulsivos que se multiplican los espacios para tratarlos, mientras desde el Estado se planifican nuevos centros y programas para atender a los ludópatas y apuntalar la prevención. Por lo tanto, resulta incongruente que las autoridades nacionales, provinciales o municipales inviertan recursos económicos y humanos para prevenir y combatir la adicción al juego y, al mismo tiempo, amplíen en forma continua las oportunidades para alimentarla.

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